Un domingo en mi bosque encantado

Un domingo en mi bosque encantado

Estamos en otoño y es domingo, hoy hace un sol delicioso así que me levanto y empiezo mi rutina. Los domingos son para mí.

Lo primero que hago es empezar el día con un buen café, no sé qué haría sin él. Preparo mi baño y no es un baño cualquiera, de eso nada, mi baño del domingo es un baño especial preparo mi toalla blanca y mi cestita con flores blancas ,un poquito de sal y esencias. Ese baño me da la vida me quita de las malas energías acumuladas de toda la semana.

¡¡Ya estoy en forma!! Hoy voy a disfrutar del sol, voy a dar un paseo por mi bosque encantado. Me he vestido de color blanco, ¡me encanta ese color!

La primera vez que fui consciente del bien que me hacia este paseo escuché música. Al principio pensé que alguien más estaría de paseo por allí pero no,  miré a todos los lados y cerré los ojos y la música seguía allí. Era alegre y divertida.

Ahora el bosque esta perezoso, estamos en otoño y el bosque está aletargado,  su sonido es más pausado y más tranquilo. Hoy quiero recoger algunas plantas. ¿Sabéis que hay que pedir permiso a las plantas para coger sus hojas? Son una parte viva de la planta, ahora si es para quitarles las hojas secas, entonces no. Las plantas agradecen que las limpien también.

El paisaje es fascinante y las hojas secas en mi camino hace que me sienta como Dorothy en el mago de Oz jajaja.

Hay una suave brisa y las flores que encuentro por mi camino se mueven, me hace gracia pensar que están contentas de verme. Levanto la vista y el cielo es muy azul ¡me encanta!

El rio está contento, el agua suena como si fueran unos cascabeles alegres. Hoy no tengo prisa, voy caminando despacio y una voz en susurro me dice:  ¡Isa que alegría que estés por aquí !

Ahora ya estoy acostumbrada a escuchar ese sonido, es el espíritu de mi bosque que me saluda. Poco a poco retorno a casa me da pena pero veo mi bosque desde mis ventanas, siempre tengo mis ventanas abiertas,  ¡me encanta asomarme a menudo !

Vuelvo a casa y me hago una infusión con las bayas que he recogido y guardo las plantas que he traído. Hoy es un día fantástico el tiempo se detiene y no hay prisa.

En mi bosque encontré castañas y algunas nueces que me tomo junto con mi infusión.

Mi bosque cuida de mí.

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Abrazos de luz

El espíritu del bosque encantado

Isabella luna Ω





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